Pero, aunque las innovaciones y los servicios del siglo XXI pueden atraer la euforia de la industria, nada le gana al simple placer de una ubicación maravillosa. Después de todo, ¿qué mejor manera de desconectarse y recargarse que estar rodeado por el cielo y mar infinito, las montañas interminables o los colores del Caribe?
Estos Leading Hotels of the World ofrecen entornos increíbles, y sus spas le ponen énfasis.
El spa del
Royal Palm Hotel, ubicado al oeste de Mauricio, funciona como un refugio del sol y la arena de la región. Las áreas de tratamiento se encuentran ubicadas entre vegetación similar a la de una selva tropical, piscinas tranquilas y pabellones al aire libre con techos de paja. Los huéspedes suelen quedarse en las áreas de relajación durante un largo tiempo después del tratamiento para extender su estado de calma maravillosa.
El
12 Apostles Hotel and Spa de Ciudad del Cabo presenta un fondo enmarcado por los famosos pináculos llamados Los 12 Apóstoles que se destacan como parte del Parque Nacional Table Mountain, y ofrece vista espectacular a la costa, al mar y al cielo sobre el extremo sur del continente africano. El menú del spa incluye tratamientos, como la envoltura corporal de infusión de pino y romero, que se ofrecen en pabellones con paredes de vidrio.
El centro de bienestar de 6.500 m
2 en el
Canyon Ranch Hotel and Spa se encuentra en un elegante rascacielos sobre la playa y ofrece vistas panorámicas. Como es característico de Miami, la experiencia de un visitante puede estar centrada en tratamientos innovadores de la nueva era, clases de ejercicios y excursiones, como cursos de gestión de vida, pruebas de sensibilidad alimentaria y medicina china. Para aquellos en busca de ofertas más tradicionales, el spa también cuenta con servicios como sauna finlandés, laconium con hierbas y sillas reclinables calefaccionadas.
El
One&Only Ocean Club de las Bahamas nutre todos los sentidos antes, durante y después de un tratamiento de spa gracias a su ubicación junto al mar. El sonido de las olas que rompen sobre la arena y del viento que se cuela entre las palmeras es lo único que escuchan los huéspedes mientras disfrutan de un baño floral de pies, un masaje y la relajante ceremonia del té que se ofrece en el jardín tranquilo y florido.