Durante el festival de cine que lleva su nombre (que se celebra a mediados de mayo), Cannes se transforma en una Hollywood europea llena de paparazzi, pero en junio los visitantes disfrutan de todo lo que se preparó en honor al festival, sin tener que lidiar con las multitudes. Los huéspedes del
Hôtel Majestic Barriere pueden pasar su tiempo libre junto a la piscina revestida con mosaicos, en la playa privada o en una de las codiciadas sillas para tomar sol del exclusivo muelle del hotel. Los visitantes que se hospeden en el magnífico
Hotel Martinez, una joya del Art Decó, apreciarán su ubicación en La Croisette, la famosa pasarela de Cannes y el lugar ideal para ver y ser visto. Quienes deseen disfrutar de un día tranquilo pueden refugiarse en Zplage, el club de playa privado del hotel.
Con lo mejor de la ribera francesa y Provenza, el
Château Hôtel de la Messardière, en Saint-Tropez, ofrece algo peculiar en la región: terreno. Con 10 hectáreas de bosque frente a las colinas y al mar, este hotel alberga no solo una mansión del siglo XIX, sino también múltiples especies de aves. Es, en realidad, un protegido santuario ornitológico. Ubicada directamente en la playa de Saint-Tropez,
La Résidence de la Pinède constituye, paralelamente, el embarcadero ideal para quienes llegan por mar, y ofrece actividades como esquí y motociclismo acuático, además de paseos en bote. En tierra firme, los huéspedes disfrutan de comidas al aire libre en los dos restaurantes galardonados del hotel. El hermoso y opulento
Le Negresco es el punto central ideal para explorar Cannes y Monte Carlo, ambas equidistantes.