Cosmopolitas
Pasear bajo el resplandor de las luces de la ciudad y deleitarse con la belleza de los monumentos más emblemáticos del mundo es una forma segura de tocar la fibra sensible de cualquier pareja de la jet-set. Por supuesto, París, la Ciudad del Amor, es siempre una buena idea. Pero, ¿por qué no aventurarse en Tokio para ver florecer los cerezos o contemplar la belleza cinematográfica del Central Park de Nueva York en la nieve? Estas escapadas metropolitanas rebosan de romanticismo a cada paso.





